domingo, febrero 25, 2007

Por tu luz…

Por ti, para ti y contigo. Si soy lo que ahora, no es por tu imaginación ni por la mía, sino por el encanto que nos une. Digan lo que digan, con sus murmuraciones que se escuchan hasta el cansancio, eres para mi lo que siempre esperé. No me importan los motivos de tu llegada, ni lo que tuvimos que pasar para que así sucediera, mas se, que fue indispensable para que ahora pudiéramos estar juntos. Tú que has sido parte de mi vida, tan sagrado como el sol de cada mañana, me destino a agradecerte el bien que a mi vida has correspondido. No puedo más que dar gracias a la vida por que existes, y existes junto a mí. Pueden pasar tantos días en los que no sepa de ti, pero mi corazón sabe que está tu alma junto a la mía y no pediría nada más que el que estuvieras con beneplácita estabilidad. Cuando tu estas, no te imaginas cómo me salta el corazón, y si no vieras con tus propios ojos el brillo de los míos, no te imaginarías lo que por ti he estado esperando. Te quiero y te amo por todo lo que es tu ser, por todo lo que hemos compartido y por todo lo que estaremos juntos. El alma, el corazón y la existencia, es lo que nos hace estar unidos y en armonía, pues así sabemos de nuestro bienestar mutuo. No concibo mi vida ahora sin que estés a mi lado, espero que tu sientas lo mismo. Ciertamente, esto es muy cursi, y sabes que así soy y así lo pienso, pero a la vez sabes que así lo siento. Aquel primer día que te vi, no lo olvidaré, tus primeras palabras las llevo dentro de mi corazón, tu sinceridad la llevo hasta el fondo de mi ser. Todo tú eres maravilloso pues has llenado mi vida con tantas alegrías que no podría quitarlas de mi mente, pues forman parte de lo que ahora soy, y lo que soy, sólo es por ti y para ti. Eres el amor de mi vida, como nunca nadie lo podría imaginar, estamos porque nos sentimos plenos el uno junto al otro, no por nada más. Sin alarde y sin hacerme ovaciones, sé que me necesitas, pues me has buscado desde hace años y me encanta que lo hagas ahora, que después de mucho me consideras como yo a ti. Tal vez no combinemos en situaciones, tal vez no coincidamos en tiempos, pero cada vez que te necesito, ahí, sin dudarlo, has estado. Esto lo agradezco con el alma entera. Mi satisfacción muere por hacer que seas feliz, me enorgullece saber que lo has sido, y si en algo pude corresponder, más aún me sentiré plena y llena de alegría por ti. Por tu luz y por tu bienestar, he tratado de ser mejor, para que un día llegues a mi lado y me expliques tu vida con detalle y con amor. Amor que cumple los requisitos que bien establecidos han estado, y que solo ha sido tiempo para que se realice. El tiempo nos ha marcado, y más tiempo necesito para expresarte y mostrarte todo lo que eres para mí y lo mucho que te amo. Ya no me hace falta nada, sólo tu. Por tu luz y para el brillo que permanecerá en mí, gracias a tí.