domingo, julio 23, 2006

A la mañana siguiente…

Como un día más, sin imaginar si al despertar encontraría un día soleado o un día nubloso o simplemente que aún no amaneciera, pues para variar habría despertado en la madrugada. Otro día por el que le doy gracias a Dios de estar viva y que sé que voy a saber de las personas que más quiero, que voy a escuchar inmensidad de sonidos y a sentir gran cantidad de vibraciones que alimenten mi sentir una vez más, sé que voy a recordar, como todos los días, a todos aquellos que me han hecho falta y a los que tengo cerca. Despertar y sentir que voy a saber de ti, tal vez no hoy ni mañana, pero sí algún día que espero no sea tan lejano. De antemano comprendo que voy a hacer las cosas que más me hacen sentir bien, que voy a ser mejor que ayer, que me ayuda la sonrisa de quienes se atraviesen por el camino, no importando quien sea. La ilusión vuelve y renace moviendo los motivos y fortaleciendo los sentidos. Romperé nuevamente con las ataduras y ayudaré a que alguien más lo haga a su vez. Como todos los días, trataré de lidiar con mis prejuicios y mis fundamentos malencarados. Platicaré con varias personas que me enseñen algo nuevo, cosas de las que tal vez no tenía ni idea hasta ahora. Recomenzaré a planear el futuro pensando en las maravillas que por mi mente pasan. No olvidare el pasado pero aprenderé de éste para no volver a cometer los errores que tanto han dolido. Caminaré descalza, sintiendo la energía que se desprende y me llena de purificación. Alzaré la vista al cielo para sentir la luz divina que aporta el cielo en su inmensidad. Otorgaré un suspiro de alegría más cuando comprenda que sigo viva de verdad, haciendo que una sonrisa aparezca en mi rostro esperando verla en los demás también. Paso a paso iré por las calles recordando y añorando, brincando los obstáculos que se han transformado en retos nuevos a afrontar. Pelearé contra los fantasmas que no me habían dejado estar tranquila, luchando contra ellos para que desaparezcan por completo. Abrazaré las ilusiones que van acompañadas de maravillas eternas. Conoceré a nuevos personajes que, espero, aporten ya no sensibilidad, sino algo más intelectual, logrando persuadir mi osadía culminando en algo productivo para un futuro. Nunca he sabido de la venganza, y si algún día lo intenté nunca la hice mía, pues sé que es algo que no deseo y ahora no lo haré. Lograré encontrar lo que por mucho tiempo he buscado, cada vez haciendo más grande el anhelo de encontrarlo, sea lo que sea. Marcaré y seré marcada por la gente que me rodea, siendo cosas buenas las que aceptaré. Intentaré de nuevo buscarte por las calles donde ande, no importando si estoy acompañada o totalmente sola. Me asombraré por las cosas más extraordinarias y más exactas que hay en el mundo, como hace mucho no lo hacía. Me purificaré con lo más sagrado que hasta ahora conozco. Me enamoraré de las cosas más simples y seré de nuevo feliz por ello. Leeré lo que haga recrear mi mente recordando lo que creía olvidado. Me convenceré de nuevo de lo que soy y lo que puedo ser y hacer. Amaré más que ayer. Perdonaré porque esa debe ser mi costumbre. No gastaré lo que no tengo y si lo hago no me reprocharé pues lo hecho, hecho está, y así lo comprenderé para todo lo que suceda en adelante. Culminaré un día más con la esperanza de que al amanecer será una oportunidad más para ser alguien más grande y mejor, no importa lo que pase. Lo que sea, lo que Dios quiera que se haga, así será, y que Él no permita que piense lo contrario. Soy feliz porque sé que mañana, siempre hay un mañana para que sea genial todo y rezando por los demás, pidiendo que no suceda algo que turbe la alegría con que debamos vivir. Así espero que sea. Pido por un día más para todos, que así florezca por mucho, pero mucho tiempo más.

Por un día más… Brindemos ! ! !

domingo, julio 16, 2006

Sueños con Recuerdos…

Tintineos que flotan casi imperceptibles, cuando sin imaginarlo sucede, que sin estar previsto ocurre, moviendo situaciones turbias y causando tranquilidad sólo en cierta medida.

Momentos trascendentales, que van moviendo destinos y confundiendo al propio enemigo, que sin más, se reduce a algo tan insignificante como es el olvido, comprobando que no se recuerda del todo lo que se vive o se guarda en el fondo del subconsciente para que un día, el menos esperado, resurja desde las profundidades, convenciendo de que en algún momento sucedió, marcando de nuevo notables confrontaciones en uno mismo.

Retorciendo costumbres malogradas que acaban por incorporarse a los estados inconscientes del individuo, situando al bienestar es un mero indicio de disonancia.

Brincos del camino que nos dan por cada paso que damos, a veces sin darnos cuenta, pero existe una leve imperfección en los pasos, que no corresponden a lo deseado.

Siguiendo el camino que más hemos considerado adecuado, nos resulta inexacto cuando proveemos de ingratitud e imperfección a lo pedido anteriormente. No comprendemos el suplicio que se ha confrontado al aparentar que es algo en lo que sentimos y deseamos, pues a corta edad, comenzamos a imaginar gran cantidad de situaciones que comienzan por los sentimientos y el corazón, mas no los sabemos agradar en mutuo acuerdo, simplemente acontecen en nuestra plenitud imperfecta que se completa con el paso del tiempo, pues finalmente es sólo este quien nos hace comprender, de mejor o menor manera, lo que en realidad se debe de comprender, ni más ni menos.

El nivel que consideramos deseable a nuestro vivir, lo realizamos en plenitud cuando dos corazones se confrontan en una realidad. Sin ser perfecta, tal vez sin ser ideal, pero se considera deseable a nuestros ojos humanos, pues el corazón es el que se complementa con el paso del tiempo, y es sólo éste lo que acepta o rechaza del todo la conducta por nuestra parte.

Partiéndose el alma, perforándose la vida, tratando de compenetrar en lo más profundo del ser, rompiéndose el existir, sin conocer realmente lo que se es, sin saber a ciencia cierta lo que se pretende por sí mismo y sin aprender del pasado. Seguiremos llorando, sin eso, sin ellos, que nos complementaron la existencia por tanto tiempo.

El final llega sin remedio, pues tarde o temprano, entendemos lo subliminal e imperfecto de nuestra existencia misma, conocemos de lo que hablamos pues ya lo hemos aprendido.

Pero… no aprendemos a controlar los sueños, esos, que cuando dormimos, no nos dejan descansar del todo, pues, a veces las razones no las conocemos, pero nos llenan la cabeza de puro dolor y disentimiento.

Dormimos, preferiblemente, por las noches, mientras la ciudad permanece aparentemente muerta, mas no pasa por nuestra mente todo lo que acontece mientras sucede, sólo nos limitamos a penetrarnos en nuestro descanso que llega a se tan irreal.

El corazón sigue latiendo, la respiración se combina con el tacto, el olor permanece intacto, sólo y simplemente surgen imágenes incomprensibles pasables por el subconsciente, que a simple razón no lo penetramos del todo en el entendimiento, mas sin en cambio, ocurren de manera constante.

Soñar es lo más hermoso, mientras se permanece despierto, pero si se está dormido, se desconoce del todo la realidad, pero ésta misma, se complementa con lo que se ha vivido.

Sigamos soñando mientras se nos permita sentirlo… y sentir lo que nos sea permitido.

martes, julio 11, 2006

domingo, julio 09, 2006

Cuando lo veas…

Dile que pienso en él todos los días, que cuando cierro los ojos lo veo, que por la calle lo busco y encontrándolo en cada esquina. Dile que suspiro por su bienestar, que imagino lo que siente y lo que piensa. Dile que lo cuido sin que él se de cuenta, que camino a su lado. Dile que comprendo su porvenir, que me pone nerviosa el sólo pensarle, que acumulo pensamientos de alegría a su lado. Dile que me hace mucha falta, que lo amo demasiado, que no hay un solo día que no le piense, que donde quiera que se encuentre estoy con él.

Pregúntale lo que piensa, y házmelo entender, para saber si tenemos el mismo sentimiento. Pregúntale si ha sido correspondido, si lo han amado anteriormente como se merece, si se ha enamorado al grado de no pensar en nada más. Dile que miro al cielo y ruego porque esté bien, que donde quiera que esté sea feliz. Dile que con cada canción de amor lo añoro, que con cada brillo le suspiro, dile que los poemas son pocos para expresarle lo que en verdad siento por él.

Dile que me trae loca, me pone nerviosa el imaginármelo, me tiemblan las rodillas y saber que algún día lo veré frente a frente y sin interrupciones, cuando lo mire por primera vez será como estar en las nubes y mi mirada nunca tendrá un resplandor igual.

El día que lo veas, no lo dejes sólo, no permitas que le suceda algo, no dejes que cargue con penas que no le corresponden. Cuídalo siempre de todos los males. Sé que inevitable puede ser que caiga en la nostalgia y en el dolor, pero si llega a suceder, haz que lo tome con serenidad y que actúe de la mejor manera que considere, hazle entender que todo pasa por algo y que todo le deja una experiencia en la vida.

Cuéntale de mí, dile que lo sigo esperando, descríbele mis planes, podrían ser muy parecidos a los de él. Hazle saber que no está sólo, que existe alguien que lo ama profundamente, a parte de su familia claro está. Dile que hay alguien que lo espera con toda su alma, que alguien brinda a su salud, que le sueña y que lo necesita.

Dile que le agradezco desde hoy todo el cariño y la comprensión, que sin él ya no puedo vivir. Cuéntale que todas las mañanas comienzo el día con un pensamiento hacia él y por las noches le sueño y que todos los días y a toda hora le llevo muy dentro de mi corazón.

Platícale todo lo que te he contado, hazle sonreír y después dime su reacción, cuéntame todo lo que te contestó, qué le pareció y su mirada.

Hasta el momento tú eres el único que puede ver por él, te lo encargo como alguien sagrado que se anexa a mi vida.