jueves, marzo 23, 2006

Recuerdo…

Un sencillo y sincero amor, que no dio para más, pero eso sí… muy intenso.
Aunque nunca lo supiste, sólo lo imaginabas, no sabías la verdad, esa que guardé en mi corazón por tantos años y que aún, después de varios amores mal habidos, sigue existiendo.
Al estar juntos sentimos magia, más que con palabras pudimos ver en nuestras miradas la sinceridad, electricidad que no podíamos contener. Esas ganas de tocarte y sentir tu calor fueron y siguen siendo parte de mi ser más que de mi memoria.
La memoria retiene al recuerdo y al olvido, mientras que mi corazón retiene tu existencia.
No sé dónde estés ahora mi amor, solo siento que existes. Ya no te puedo ver como en aquellos momentos, ahora todo ha cambiado, pero debes saber que sigues tatuado en mi ser como aquel día que nos miramos por primera vez.
Sigo pendiente de tus palabras, cada verdad que sabes la conservo.
La vida debe de continuar, aprendí a no tenerte cerca, a no tener un roce de tus labios, ni una caricia en tu cabello.
Brillas tanto como el sol, sabes que aún después de tantos años sigues siendo el amor de mi vida.
Nadie ha sido como tú, cambiaste mi pensamiento, mis actitudes, moderaste mi corazón regalando miradas de aliento a cada paso.
Sueño con volverte a ver, sueño con el día en que te cruces por mi camino, como hace mucho no sucede.
Sé que si esto llega a ser, ya no podré decirte cuánto te amo, no podré abrazarte con amor, trataré de no derretirme ante tu mirada.
Tienes la capacidad de poner mi vida al revés, lo hiciste por algún tiempo, lo haces ahora y lo seguirás haciendo.
Al escuchar tu nombre, no sólo me tranquilizo, incluso brilla mi mirada, te sueño con los ojos abiertos, revivo nuestros momentos juntos, que aunque fueron pocos, los atesoro como a nada en este mundo.
Secaste mis lágrimas cuando más deliraba en mi sentimentalismo, bailábamos al mismo ritmo sin que pudiésemos tropezar, cantamos y gritamos a la luna, nos miramos fijamente sin poder despegarnos, estuvimos unidos por un lazo que aún nadie ha podido romper.
Te juré amor eterno ante Dios, el que todo lo sabe, el que todo lo ve y el que todo mueve. Le ruego porque vuelva a mover nuestros destinos para estar juntos, aunque sea por sólo un momento. No puedo pedirle la vida entera junto a ti, pero sí puedo pedir que te acuerdes de mí.
No puedo arrebatar lo que no es mío, lo que tal vez nunca fue, ya suficiente es el castigo de no estar a tu lado.
Mi búsqueda hacia ti, sigue viva, quisiera fuésemos libres, no le puedo exigir a la vida que me pague contigo, he sentido el dolor por no estar cerca de ti.
Entiende que sigues llenando mi vida de placeres, te cuido y camino junto a ti sin que te des cuenta.
Cuando menos lo esperemos, estaremos juntos de nuevo, mirarte será un gran encanto, sentirte cerca será maravilloso.
Cuida nuestros recuerdos, yo los mantengo vivos día a día.
Has sido lo más asombroso que mi mente ha guardado, lo más verdadero que ha tenido mi corazón, lo más perfecto y sincero, el amor de todos mis amores.
El recuerdo más hermoso y fascinante que retengo en la memoria, lo único que no olvido y que me mantendrá siempre adelante.
Ese eres tú y nadie más que tú.