domingo, julio 23, 2006

A la mañana siguiente…

Como un día más, sin imaginar si al despertar encontraría un día soleado o un día nubloso o simplemente que aún no amaneciera, pues para variar habría despertado en la madrugada. Otro día por el que le doy gracias a Dios de estar viva y que sé que voy a saber de las personas que más quiero, que voy a escuchar inmensidad de sonidos y a sentir gran cantidad de vibraciones que alimenten mi sentir una vez más, sé que voy a recordar, como todos los días, a todos aquellos que me han hecho falta y a los que tengo cerca. Despertar y sentir que voy a saber de ti, tal vez no hoy ni mañana, pero sí algún día que espero no sea tan lejano. De antemano comprendo que voy a hacer las cosas que más me hacen sentir bien, que voy a ser mejor que ayer, que me ayuda la sonrisa de quienes se atraviesen por el camino, no importando quien sea. La ilusión vuelve y renace moviendo los motivos y fortaleciendo los sentidos. Romperé nuevamente con las ataduras y ayudaré a que alguien más lo haga a su vez. Como todos los días, trataré de lidiar con mis prejuicios y mis fundamentos malencarados. Platicaré con varias personas que me enseñen algo nuevo, cosas de las que tal vez no tenía ni idea hasta ahora. Recomenzaré a planear el futuro pensando en las maravillas que por mi mente pasan. No olvidare el pasado pero aprenderé de éste para no volver a cometer los errores que tanto han dolido. Caminaré descalza, sintiendo la energía que se desprende y me llena de purificación. Alzaré la vista al cielo para sentir la luz divina que aporta el cielo en su inmensidad. Otorgaré un suspiro de alegría más cuando comprenda que sigo viva de verdad, haciendo que una sonrisa aparezca en mi rostro esperando verla en los demás también. Paso a paso iré por las calles recordando y añorando, brincando los obstáculos que se han transformado en retos nuevos a afrontar. Pelearé contra los fantasmas que no me habían dejado estar tranquila, luchando contra ellos para que desaparezcan por completo. Abrazaré las ilusiones que van acompañadas de maravillas eternas. Conoceré a nuevos personajes que, espero, aporten ya no sensibilidad, sino algo más intelectual, logrando persuadir mi osadía culminando en algo productivo para un futuro. Nunca he sabido de la venganza, y si algún día lo intenté nunca la hice mía, pues sé que es algo que no deseo y ahora no lo haré. Lograré encontrar lo que por mucho tiempo he buscado, cada vez haciendo más grande el anhelo de encontrarlo, sea lo que sea. Marcaré y seré marcada por la gente que me rodea, siendo cosas buenas las que aceptaré. Intentaré de nuevo buscarte por las calles donde ande, no importando si estoy acompañada o totalmente sola. Me asombraré por las cosas más extraordinarias y más exactas que hay en el mundo, como hace mucho no lo hacía. Me purificaré con lo más sagrado que hasta ahora conozco. Me enamoraré de las cosas más simples y seré de nuevo feliz por ello. Leeré lo que haga recrear mi mente recordando lo que creía olvidado. Me convenceré de nuevo de lo que soy y lo que puedo ser y hacer. Amaré más que ayer. Perdonaré porque esa debe ser mi costumbre. No gastaré lo que no tengo y si lo hago no me reprocharé pues lo hecho, hecho está, y así lo comprenderé para todo lo que suceda en adelante. Culminaré un día más con la esperanza de que al amanecer será una oportunidad más para ser alguien más grande y mejor, no importa lo que pase. Lo que sea, lo que Dios quiera que se haga, así será, y que Él no permita que piense lo contrario. Soy feliz porque sé que mañana, siempre hay un mañana para que sea genial todo y rezando por los demás, pidiendo que no suceda algo que turbe la alegría con que debamos vivir. Así espero que sea. Pido por un día más para todos, que así florezca por mucho, pero mucho tiempo más.

Por un día más… Brindemos ! ! !

domingo, julio 16, 2006

Sueños con Recuerdos…

Tintineos que flotan casi imperceptibles, cuando sin imaginarlo sucede, que sin estar previsto ocurre, moviendo situaciones turbias y causando tranquilidad sólo en cierta medida.

Momentos trascendentales, que van moviendo destinos y confundiendo al propio enemigo, que sin más, se reduce a algo tan insignificante como es el olvido, comprobando que no se recuerda del todo lo que se vive o se guarda en el fondo del subconsciente para que un día, el menos esperado, resurja desde las profundidades, convenciendo de que en algún momento sucedió, marcando de nuevo notables confrontaciones en uno mismo.

Retorciendo costumbres malogradas que acaban por incorporarse a los estados inconscientes del individuo, situando al bienestar es un mero indicio de disonancia.

Brincos del camino que nos dan por cada paso que damos, a veces sin darnos cuenta, pero existe una leve imperfección en los pasos, que no corresponden a lo deseado.

Siguiendo el camino que más hemos considerado adecuado, nos resulta inexacto cuando proveemos de ingratitud e imperfección a lo pedido anteriormente. No comprendemos el suplicio que se ha confrontado al aparentar que es algo en lo que sentimos y deseamos, pues a corta edad, comenzamos a imaginar gran cantidad de situaciones que comienzan por los sentimientos y el corazón, mas no los sabemos agradar en mutuo acuerdo, simplemente acontecen en nuestra plenitud imperfecta que se completa con el paso del tiempo, pues finalmente es sólo este quien nos hace comprender, de mejor o menor manera, lo que en realidad se debe de comprender, ni más ni menos.

El nivel que consideramos deseable a nuestro vivir, lo realizamos en plenitud cuando dos corazones se confrontan en una realidad. Sin ser perfecta, tal vez sin ser ideal, pero se considera deseable a nuestros ojos humanos, pues el corazón es el que se complementa con el paso del tiempo, y es sólo éste lo que acepta o rechaza del todo la conducta por nuestra parte.

Partiéndose el alma, perforándose la vida, tratando de compenetrar en lo más profundo del ser, rompiéndose el existir, sin conocer realmente lo que se es, sin saber a ciencia cierta lo que se pretende por sí mismo y sin aprender del pasado. Seguiremos llorando, sin eso, sin ellos, que nos complementaron la existencia por tanto tiempo.

El final llega sin remedio, pues tarde o temprano, entendemos lo subliminal e imperfecto de nuestra existencia misma, conocemos de lo que hablamos pues ya lo hemos aprendido.

Pero… no aprendemos a controlar los sueños, esos, que cuando dormimos, no nos dejan descansar del todo, pues, a veces las razones no las conocemos, pero nos llenan la cabeza de puro dolor y disentimiento.

Dormimos, preferiblemente, por las noches, mientras la ciudad permanece aparentemente muerta, mas no pasa por nuestra mente todo lo que acontece mientras sucede, sólo nos limitamos a penetrarnos en nuestro descanso que llega a se tan irreal.

El corazón sigue latiendo, la respiración se combina con el tacto, el olor permanece intacto, sólo y simplemente surgen imágenes incomprensibles pasables por el subconsciente, que a simple razón no lo penetramos del todo en el entendimiento, mas sin en cambio, ocurren de manera constante.

Soñar es lo más hermoso, mientras se permanece despierto, pero si se está dormido, se desconoce del todo la realidad, pero ésta misma, se complementa con lo que se ha vivido.

Sigamos soñando mientras se nos permita sentirlo… y sentir lo que nos sea permitido.

martes, julio 11, 2006

domingo, julio 09, 2006

Cuando lo veas…

Dile que pienso en él todos los días, que cuando cierro los ojos lo veo, que por la calle lo busco y encontrándolo en cada esquina. Dile que suspiro por su bienestar, que imagino lo que siente y lo que piensa. Dile que lo cuido sin que él se de cuenta, que camino a su lado. Dile que comprendo su porvenir, que me pone nerviosa el sólo pensarle, que acumulo pensamientos de alegría a su lado. Dile que me hace mucha falta, que lo amo demasiado, que no hay un solo día que no le piense, que donde quiera que se encuentre estoy con él.

Pregúntale lo que piensa, y házmelo entender, para saber si tenemos el mismo sentimiento. Pregúntale si ha sido correspondido, si lo han amado anteriormente como se merece, si se ha enamorado al grado de no pensar en nada más. Dile que miro al cielo y ruego porque esté bien, que donde quiera que esté sea feliz. Dile que con cada canción de amor lo añoro, que con cada brillo le suspiro, dile que los poemas son pocos para expresarle lo que en verdad siento por él.

Dile que me trae loca, me pone nerviosa el imaginármelo, me tiemblan las rodillas y saber que algún día lo veré frente a frente y sin interrupciones, cuando lo mire por primera vez será como estar en las nubes y mi mirada nunca tendrá un resplandor igual.

El día que lo veas, no lo dejes sólo, no permitas que le suceda algo, no dejes que cargue con penas que no le corresponden. Cuídalo siempre de todos los males. Sé que inevitable puede ser que caiga en la nostalgia y en el dolor, pero si llega a suceder, haz que lo tome con serenidad y que actúe de la mejor manera que considere, hazle entender que todo pasa por algo y que todo le deja una experiencia en la vida.

Cuéntale de mí, dile que lo sigo esperando, descríbele mis planes, podrían ser muy parecidos a los de él. Hazle saber que no está sólo, que existe alguien que lo ama profundamente, a parte de su familia claro está. Dile que hay alguien que lo espera con toda su alma, que alguien brinda a su salud, que le sueña y que lo necesita.

Dile que le agradezco desde hoy todo el cariño y la comprensión, que sin él ya no puedo vivir. Cuéntale que todas las mañanas comienzo el día con un pensamiento hacia él y por las noches le sueño y que todos los días y a toda hora le llevo muy dentro de mi corazón.

Platícale todo lo que te he contado, hazle sonreír y después dime su reacción, cuéntame todo lo que te contestó, qué le pareció y su mirada.

Hasta el momento tú eres el único que puede ver por él, te lo encargo como alguien sagrado que se anexa a mi vida.

domingo, junio 04, 2006

Sería un buen comienzo

Por amar tus venas y sentir el correr de tu sangre
Por sentir tus labios cálidos
Por eternizar los abrazos
Por considerar las caricias
Por conceder más tiempo
Por no ignorar lo inevitable
Por manejar lo constante
Por sentir lo mutuo
Por retroceder cuando se debe
Por creer lo que no debe ser
Por proyectar lo que se entiende
Por sentir lo que se calla
Por desechar lo que no se siente
Por no usurpar caminos
Por el amanecer iluminado
Por intentar lo máximo
Por luchar por lo que se quiere
Por la honestidad encontrada
Por la lealtad esperada
Por seguir sintiendo lo que hay
Por apreciar los sentimientos
Por fijarse en la mente
Por ilustrar el camino
Por demostrar lo que se pretende
Por sonreír al mirarte
Por acumular emociones
Por ilimitar pasiones
Por derrochar besos
Por besar lo amado
Por apreciar lo que se tiene
Por proteger la nostalgia
Por derretir el corazón
Por no interrumpir correspondencia
Por unir la confianza
Por instruir la palidez
Por perdurar el suspiro
Por no amargar la sensibilidad
Por utilizar la conciencia
Por mandar a la mente
Por no dejar roto el corazón
Por mantener la vibración
Por ilusionar la razón
Por incorporar el cuerpo
Por atar lo abstracto
Por utilizar lo subliminal
Por el mecanismo perfecto
Por inmovilizar recuerdos
Por revivir momentos
Por cultivar la existencia
Por la comprensión exacta
Por retirar lo mal entendido
Por acaparar lo deseado
Por el aparecer de los suspiros
Por juntar maravillas
Por dar a relucir éxitos
Por escapar de lo cotidiano
Por entender lo que se quiere
Por delegar la integridad
Por reclutar movimientos
Por mandar en el ser
Por no lastimarnos
Por corregir el presente
Por inculcar la verdad
Por saber lo que es cierto
Por no tropezar impresiones
Por fumar la paz
Por rehacer la bebida
Por todo lo que he encontrado
Por creer en los sueños
Por realizar hasta lo imposible
Por el amanecer y anochecer
Por atesorar lo que eres
Por compartir todo
Por lo que te amo…



lunes, mayo 15, 2006

Tanta falta…


Me hace falta derramar por lo menos una lágrima en este momento. Después de tantas que he derrochado, creo que he quedado vacía… temporalmente. Pero necesito hacerlo, necesito llorar para despojarme de algo que me pasa y no se realmente qué es.

Me hace falta estar en un lugar tranquilo, bajo la luz del sol o la luz de la luna, que me ayude a recordar lo que soy, para pensar en todo lo que he fallado y llegar al punto en que ahora me atormenta y no volver a repetirlo.

Me hace falta estar sola, para volver a confiar en mí, para sentir de nuevo lo que antes y saber expresarlo hacia los demás, de manera que comprendan todo lo que les tengo que decir.

Me hace falta dar valor a quien realmente creo lo debe llevar, pues considerada en vano lo fui en verdad, sin darme cuenta de lo que hacía a quienes no les importó.

Me hace falta ver a la gente que quiero estar bien en todos los aspectos posibles, pues su bienestar es el mío.

Me hace falta ver a las personas que se me perdieron en el camino, y que si no las vuelo a ver, no sienta un gran vacío por su ausencia.

Me hace falta bailar, para que de esa forma saque toda la energía acumulada que debe ser reciclada cada cierto tiempo y tomar nuevas y mejores fuerzas.

Me hace falta leer infinidad de libros para ilustrarme mucho más, y no se si me alcance la vida para aprender todo lo que deseo.

Me hace falta el aroma que me haga sentir de nuevo las sensaciones que han perdurado en mi memoria, mismas que han llenado mi espíritu de calma y a la vez de delirio incesante.

Me hace falta saborear la dulzura de la alegría, hacerla permanecer por siempre, que ilumine el camino y que la pueda ofrecer a quien me rodea.

Me hace falta volver a vibrar con algo que remueva los motores que ahora permanecen en calma.

Me hace falta ver lo que haga brillar mi mirada y se convierta en una sonrisa y no borrarla nunca, que cuando cierre los ojos aún pueda verlo frente a mí y me haga sentir bien.

Me hace falta escuchar los sonidos que motivan mi tranquilidad y pensamientos, las canciones que me hacen recordar momentos gratos que nunca se borrarán de mi mente, esos sonidos que hacen despegar los pies del suelo, sentir que vuelas hasta tocar el cielo.

Me hace falta un abrazo de consuelo, que me haga sentir que no estoy sola, pues la soledad no deseada ha sido terrible, sentir la paz de unos brazos cálidos que transmitan seguridad, que pueda cerrar los ojos y sentir que no existe nadie más en el mundo.

Me hace falta un beso con amor, que me haga llegar al paraíso, que se pierda mi mente hasta derrumbarme de ternura, que pueda haber una transmisión de sentimientos en cada movimiento.

Me hace falta el roce de una mano cálida, que me tranquilice, sin malicia, sin engaño y sin temor, que me sostenga cuando más me haga falta, que me oriente cuando esté confundida, que se acerque cuando debe estar.
Me hace falta escuchar y que me escuchen, para aprender más de la gente y que ellos a su vez aprendan de lo poco que se y que aún soy, sin prejuzgar.

Me hace falta la compañía total y perpetua de alguien que también quiera la mía, de alguien que quiera conocerme, de alguien que en verdad me pueda y desee quererme, que sea todo lo que siempre he estado esperando.

Me hace falta dormir con ese alguien, pues recuerdo que no hay cosa tal que se le parezca a despertar y mirar que alguien, que te ama y que amas, está cerca de ti.

Me hacen falta las palabras al oído que hagan erizar mi piel, que pueda suspirar cada vez que escuche su voz.

Me hace falta estar contigo. Me hace falta tu cercanía y nunca dejarte ir.

Me haces falta tú, que sin conocerte, te he amado desde hace mucho tiempo.

Me hace falta encontrarte…



Necesidades, tan comunes del ser humano. Algunos necesitan más, algunos otros tal vez necesiten menos. A todos nos hace falta algo, y quien diga que lo tiene todo en la vida es porque aún no se da cuenta de otra necesidad o porque en verdad ha sido bendecido.

miércoles, mayo 10, 2006

Producción de lágrimas

Verdaderamente he vivido en el error, que por años pensé no sería cierto. Ingenuidad he tenido por tanto tiempo y los que vendrán. Tontamente he pensado que la vida era color de rosa. Pero trágicamente me di cuenta que no era así, ni para mí ni para muchos otros.

Desde temprana edad supe de los trastornos que da la vida, aprendí a no quedarme en el fondo, siempre a buscar la luz. Esa luz que por largo tiempo no aparecía, me ayudó a comprender y a valorar tantos detalles que ahora son parte fundamental de mi vida cotidiana.

Lloré incesantemente, por mucho tiempo, sin que nadie pudiera percatarse. Nadie supo de las gotas que derramó mi corazón. La tremenda soledad fue mi consejera, de ratos, muy mala y en otros no tanto.

Pérdidas que aún no logro concebir, fueron las que me destrozaron la vida, que aceleraron mis ansias y me motivaban a hacer cosas nada fructíferas.

Acosada por la soledad no requerida, me mantuve en una posición estática, sin saber qué hacer o qué decir, no tenía nada en mis manos, sólo las gotas de dolor, que hasta ahora las ha llevado mi conciencia.

Por algún tiempo no entendí realmente lo que pasaba y sinceramente creo que aún no lo comprendo del todo. Detalles que ocurrieron los guarda mi corazón. Pobre corazón que tan roto ha de estar, que no acaba de asimilar todo lo sucedido, pero que a la vez está preparado para cientos de infortunios más, que sabe, de manera consistente, no los podrá alejar.

Ya estamos preparados, no al cien por ciento, pero cada vez estamos más fuertes. Ya no será tan fácil derrumbarnos, será casi imposible que nos volvamos a caer, o al menos no como antes.

Sabemos que estaremos rodeados de desagrados, pero siempre con la fortaleza para sabernos levantar más rápido de lo acostumbrado.

Seguiremos llorando, pero esta vez por cosas o personas que de verdad valgan la pena. No volveremos a caer en la locura ni en la amargura. Podremos desesperarnos pero no de forma exaltada.

El sentimiento valora más ahora, el corazón ya no pende de un hilo, sigue descuartizado, pero no roto, ya nunca más lo estará. Mientras que la mente ya no se opaca con cualquier movimiento fuera de lugar, aprendió a razonar más favorablemente con el paso de los años.

Ciertamente es la experiencia la que ha hecho que todo esto pueda ser posible. Todo lo que soy en la actualidad se lo debo a los años tristes que me otorgó la vida, y sólo ella es la que sabe una a una de las lágrimas que derramé, lleva la cuenta exacta, sin que lo pueda hacer yo misma.

El amor no está desterrado del todo, siempre ha tenido lugar para quien lo merece, tratando siempre de desaparecer lo que ya no le corresponde. Guarda para mí lo que considera y sigue vivo para que algún día, alguien le pueda corresponder.

domingo, abril 23, 2006

Nunca lo dejes vacío...


En el fondo se encuentra sin que sea percibido a simple vista, ahí está sin que pueda verse tal cual, pero permanece mientras no pase mucho tiempo. Se mantiene frágil y etéreo, no se mueve a menos que sea tocado por un ligero roce. .

Profundamente vive, consumido no podrá ser a menos que se desee. No se extingue al instante, solitario ha quedado, en ausencia de su contenido total que ha sido absorbido ansiosamente. Permanece inconciente de que provino de algo abundante.

Delicioso ha sido haberlo consumido, quedando sólo eso, que ya no va a satisfacer más, pero se ansia, por demás ha de querer ser asimilado para encontrase con su verdadera compañía.

Ha sido tan deseado cada espacio que ocupó mientras duró, que hasta eso último no se debe perder. No se permite no sea consumido en su totalidad, perfecta fue su estancia completa y lo es más cuando es atraído por alguien que lo ha esperado por tanto tiempo.

No sabía se quedaría en el abandono, pero se satisface al saber que lo demás llegó a su destino y no pierde la esperanza de que llegue a estar en una plenitud que sabe va a beneficiar a un individuo.

Tan absurdo suena si se menciona su nombre, mas se sabe que debe estar donde lo demás.

Aunque, todo esto tiene casi una solución… si es nuevamente colmado de contenido, un recipiente puedo tomar forma en su interior, donde ya no sentirá soledad, pero siempre se vuelve a lo mismo: llegará a estar otra, solo una, cuando se acabe, y llegará el momento que se saciará la idea, y ésta se perderá, sin nada más que hacer, a menos que sea bebida con alegría y con ganas de más y más.

Sólo queda una, no más. Ya no existirá si uno se da cuanta de que se encuentra ahí. Se tiene que ser muy observador y meticulosos para que quede totalmente vacío.

Cuidadoso hay que ser para mantenerlo lleno o que por lo menos no sea solitario. Es sólo cuestión de hacerlo y de desearlo, tanto que se sienta en los labios, que se deguste de manera que satisfaga totalmente la necesidad en ese momento, ese deseo de que se entienda que sólo ello puede hacer sentir bien.

Son miles y miles las que hacen que uno sienta beneficio interior, obvio es que debe acompañarse con otros satisfactores, pero en especial éste es inigualable.

No hay nada que se compare con ello, tan bueno es, que si se comparte con más, no se olvida. Se pueden beber cantidades impresionantes de ello, pero siempre se queda en la cabeza, en la sangre y en el recuerdo, haciendo que todo haya valido la pena, hasta el momento en que llegue a ocurrir de nuevo.

jueves, abril 06, 2006

Una de mis favoritas...

Mis días sin ti son tan obscuros, tan largos tan grises, mis días sin ti.

Mis días sin ti son tan absurdos, tan agrios tan duros, mis días sin ti.

Mis días sin ti no tienen noches, si alguna aparece, es inútil dormir.

Mis días sin ti son un derroche las horas no tienen principio ni fin.

Tan faltos de aire, tan llenos de nada, chatarra inservible, basura en el suelo.
Moscas en la casa.

Mis días sin ti son como un cielo, sin lunas plateadas ni rastros de sol.

Mis días sin ti, son solo un eco, que siempre repite la misma canción

Tan faltos de aire, tan llenos de nada, chatarra inservible, basura en el suelo.
Moscas en la casa.

Pateando las piedras aun sigo esperando que vuelvas conmigo, aun sigo buscando en las caras de ancianos pedazos de niños.

Trazando motivos que me hagan creer que aun me encuentro con vida.

Mordiendo mis uñas, ahogando me en llanto, extrañándote tanto.

Mis días sin ti, como suelen los días sin ti.




Espero algún día poderla dedicar...

Sin pasos…



Me adelanto sólo con la imaginación, comprendo que esa es la única manera posible de aprender por el momento. Entiendo que posible puede ser y tengo la ilusión de que se realice, pero no puedo seguir adelante.

Procuraré no andar para que no te des cuenta, sigilosamente suspiro por sentimientos no recíprocos. No es como antes, no imaginaría algo perverso que ponga una barrera en todo esto. No quiero malgastar los pensamientos equívocos y no me permitiría dañar lo que no me corresponde.

No hay certeza alguna de mis sentimientos, han sido arrojados a un vacío que espero encuentre pronto una salida. Ya no hay confianza en mi territorio, ya ni confío en lo que hago.

Pendiente estoy por verlos y escucharlos, no puedo hacer más. Ya no existe la templanza en mi corazón. Me mantengo ligeramente al margen de las situaciones y no me gustaría involucrarme más de lo que me es permitido.

Mucho he llorado por la ausencia, uno de mis miedos es el abandono, si me preguntan, yo nunca lo hubiera hecho. No pertenece a mi sentir.

Si de ellos existiera un poco de silencio, podrían entenderme como lo necesito, quisiera que existiera una empatía leve sobre este calvario.

Aún no llega quien lo pueda superar, no existe todavía en esta vida alguien que lo comprenda, o si lo hay, no me he dado cuenta.

Cada día exploro en mi interior para tratar de sacar un poco de lo que hasta hace poco fui, todavía no encuentro una respuesta que me haga llegar al fondo de mis temores para convertirlos.

Después de tanto tiempo sigo sintiendo miedo. Cuando creo que me he liberado, siempre llega algo que hace lo mantenga unido a mí.

Ellos no saben que así es, tal vez no lo imaginan, solo observan y algunos hasta juzgan, sin interesarles por un momento la verdad, se dirigen directo a la equivocación. No controlo eso, ni me interesa en realidad lo que la mayoría crea. Pero sí me interesa lo que sientan por mí la minoría que me conoce.

Ya no me doy el gusto de atender a personas nuevas, y menos a los que se no valen la pena. Por personas así tuve que hacer a un lado todo sentimiento para ellos. Los que me han aceptado, tienen la gloria en mi corazón mas no toda mi confianza. Esa confianza que quiero reviva para quienes de verdad la acepten y la lleven por un camino correcto.

Espero que poco a poco se dispersen las malas ideas que he acorralado en mi mente, para dar paso nuevamente a la sinceridad característica de mi presencia.

Se que los necesito con toda el alma, también se que ellos a mi. Y aunque nunca se los diga, los amo. Lo único que les pido es un poco más de tiempo, hasta que me encuentre de nuevo y vuelva a renacer.

Un lugar tranquilo y alfombrado

Como cuando te veía, así, en un lugar donde podíamos conversar sobre temas que no son justificables para nadie más, donde apreciaba tu mirada más en ningún otro lugar, donde aprendimos sobre la estancia apacible y el roce de nuestras manos. No preferiría jamás otro lugar u otra persona, pues momentos tan perfectos no regresan, sería necesario cubrirlos con la eternidad para apreciarlos constantemente.

Horas de sonrisas envueltas de asombro, nuestros corazones parecían latir al mismo tiempo sin necesidad de escucharlos, lo sabíamos, tan claro y lleno de vida cada segundo juntos. No importaba el tiempo, los suspiros se colocaban uno tras otro, corría por nuestras venas el deseo de abrazos cálidos.

Tu cabeza sobre mi hombro, no dejaba que pensara en nadie más, las caricias tan finas lograban exaltarnos, temblamos al estar uno junto al otro. Juramos pasar la vida entera de esa forma, prometimos estar envueltos de emociones que nos rehabilitaran en cada respiración. Nunca supimos de un momento ideal para besarnos, sabíamos que si sucedía nos perderíamos irremediablemente, nuestros labios nunca se juntaron más de lo permitido, mas siempre sostuvimos una ternura perfecta.

Jugábamos a estar enamorados, pero terminamos siéndolo. Siempre me decías que te sostuviera mientras dormías, y yo abrazándote me acostumbré a no separar la mirada de ti, vigilabas que no lo hiciera y suspirabas con una tranquilidad sorprendente.

Esos días cuando esperábamos por algo maravilloso, a la vislumbra de un futuro ventajoso que motivara nuestros sueños. Nunca pasó por nuestra mente lo que ahora somos.

Ya no estamos cerca, tomamos rumbos distintos, han pasado los años sin saber lo que ha sido de cada quien.

En mi recuerdo estas día a día, no sabré jamás cómo borrarte de mi piel, nunca aprenderé a olvidar esos momentos que llenaron ese espacio de alegría incontrolable. Ya no te veré, ya no podré encontrar tu mirada fascinante ni penetrar en tus ojos, ya no sentiré esos roces cariñosos ni tu aroma inconfundible.

Pedí al cielo que me dejara estar a tu lado por tan sólo un día más, no ha sido posible y no lo será. Si cierro los ojos aún estás aquí, te he soñado tantas noches seguidas, delirios que se convierten en un río de lágrimas. Ya no mueves mi corazón y nadie sabrá la forma exacta de hacerlo.

Conciente estoy de esto y tiemblo en solo pensar que nunca volveré a amar y nadie más lo hará para mí. Ese espacio está cerrado, ya no existe la tranquilidad desde nuestra separación, ese lugar donde ocupábamos, más que para tiempo libre, ya no brilla.

Momentos inolvidables, y aunque ya no estés, sé perfectamente que tu también los extrañas.

jueves, marzo 23, 2006

Recuerdo…

Un sencillo y sincero amor, que no dio para más, pero eso sí… muy intenso.
Aunque nunca lo supiste, sólo lo imaginabas, no sabías la verdad, esa que guardé en mi corazón por tantos años y que aún, después de varios amores mal habidos, sigue existiendo.
Al estar juntos sentimos magia, más que con palabras pudimos ver en nuestras miradas la sinceridad, electricidad que no podíamos contener. Esas ganas de tocarte y sentir tu calor fueron y siguen siendo parte de mi ser más que de mi memoria.
La memoria retiene al recuerdo y al olvido, mientras que mi corazón retiene tu existencia.
No sé dónde estés ahora mi amor, solo siento que existes. Ya no te puedo ver como en aquellos momentos, ahora todo ha cambiado, pero debes saber que sigues tatuado en mi ser como aquel día que nos miramos por primera vez.
Sigo pendiente de tus palabras, cada verdad que sabes la conservo.
La vida debe de continuar, aprendí a no tenerte cerca, a no tener un roce de tus labios, ni una caricia en tu cabello.
Brillas tanto como el sol, sabes que aún después de tantos años sigues siendo el amor de mi vida.
Nadie ha sido como tú, cambiaste mi pensamiento, mis actitudes, moderaste mi corazón regalando miradas de aliento a cada paso.
Sueño con volverte a ver, sueño con el día en que te cruces por mi camino, como hace mucho no sucede.
Sé que si esto llega a ser, ya no podré decirte cuánto te amo, no podré abrazarte con amor, trataré de no derretirme ante tu mirada.
Tienes la capacidad de poner mi vida al revés, lo hiciste por algún tiempo, lo haces ahora y lo seguirás haciendo.
Al escuchar tu nombre, no sólo me tranquilizo, incluso brilla mi mirada, te sueño con los ojos abiertos, revivo nuestros momentos juntos, que aunque fueron pocos, los atesoro como a nada en este mundo.
Secaste mis lágrimas cuando más deliraba en mi sentimentalismo, bailábamos al mismo ritmo sin que pudiésemos tropezar, cantamos y gritamos a la luna, nos miramos fijamente sin poder despegarnos, estuvimos unidos por un lazo que aún nadie ha podido romper.
Te juré amor eterno ante Dios, el que todo lo sabe, el que todo lo ve y el que todo mueve. Le ruego porque vuelva a mover nuestros destinos para estar juntos, aunque sea por sólo un momento. No puedo pedirle la vida entera junto a ti, pero sí puedo pedir que te acuerdes de mí.
No puedo arrebatar lo que no es mío, lo que tal vez nunca fue, ya suficiente es el castigo de no estar a tu lado.
Mi búsqueda hacia ti, sigue viva, quisiera fuésemos libres, no le puedo exigir a la vida que me pague contigo, he sentido el dolor por no estar cerca de ti.
Entiende que sigues llenando mi vida de placeres, te cuido y camino junto a ti sin que te des cuenta.
Cuando menos lo esperemos, estaremos juntos de nuevo, mirarte será un gran encanto, sentirte cerca será maravilloso.
Cuida nuestros recuerdos, yo los mantengo vivos día a día.
Has sido lo más asombroso que mi mente ha guardado, lo más verdadero que ha tenido mi corazón, lo más perfecto y sincero, el amor de todos mis amores.
El recuerdo más hermoso y fascinante que retengo en la memoria, lo único que no olvido y que me mantendrá siempre adelante.
Ese eres tú y nadie más que tú.